Esta aventura comienza a las orillas del duero, en ese nuestro maravilloso paraíso llamado Tudela de Duero, con la ilusión y las ganas que nos mueven las dos ruedas, emprendemos este proyecto que nos llevará hasta Santiago de Compostela. Todo nace de conversaciones de años atrás: "tendríamos que hacer el camino, sería chulo", uno y otro año repitiendolo y este 2020 a pesar de la pandemia será el elegido.Como daba igual cuál de ellos, estuvimos barajando la idea del francés, siempre hablamos de que teníamos nada más una semana donde todos coincidíamos, pero este año es un poco raro y posiblemente estará más masificado por ser el más popular. Viendo otras alternativas llegamos a la conclusión que el primitivo sería el mejor, por menos popular por lo tanto menos gente.
Los pros ya son conocidos, más espectacular de paisajes, menos transitado, pero, los contras también son de interés, más dureza que los otros, y mucho desnivel sobre todo para hacerlo en bici.
Como sarna con gusto no pica, creo que nos moverá la ilusión por pasar siete días de puro ciclismo de montaña que estoy seguro que nos llenará de anécdotas y aventuras.
También hay que decir que, llevamos coche de apoyo la idea de no llevar peso es importante para hacer frente a los casi 8000 metros de desnivel en apenas 400 kilómetros.
Con todo hablado y cerrado los participantes de esta aventura Santiaguera somos: a los mandos del volante de la furgo de apoyo: Susy, hará de madre y de esposa, esto último por ley.
Juan Carlos: el insistente que año tras año nos ha incitado.
Jose el poli: pide vacaciones y se las dan para hacerlo, es lo que tiene ser funcionario.
Kitos: Lleva poco en esto de la bici, pero su insistencia y el confinamiento rodillero, le han puesto como una moto, será el aguador, por ser el que podrá subir y bajar.
Miguelín: Es el más joven, después de deambular por otros deportes eligió como preferido la bici y en sus primeras de turno se hizo el soplao, ahí es nada.
Y la sexta pata de esto es Paco: el que escribe y el más viejo, aunque siempre es una escusa para que te esperen en las subidas.
Pues con todo esto, comienza nuestra manera de divertirnos haciendo una de las cosas que más nos gusta: disfrutar de la vida en bicicleta.





